Mal rehabilitada, una lesión deportiva puede perdurar años.
Entrevistado por Pro-Salud News, el Dr. Norberto Debbag.
No sólo en las ocurridas en la alta competencia, sino también en la práctica esporádica existe riesgo de lastimarse. En la actualidad, los métodos de diagnóstico por imágenes ayudan a detectar la lesión e instrumentar el tratamiento adecuado
Tanto en la alta competencia como en el amateurismo la exposición del cuerpo a un cierto nivel de actividad física permanente conlleva riesgos y sobre todo si implica realizar un deporte de contacto.
Es por eso que desde siempre y en todas las disciplinas se dieron casos en los cuales la integridad física de un deportista se vio perjudicada por lesiones, con el agravante de que en muchas ocasiones el daño no se circunscribe a unos días, semanas o meses (y se soluciona con la recuperación pertinente), sino que se vuelve permanente provocando la limitación de los movimientos y la actividad inclusive muchos años después de ocurrida la lesión.
Dos casos locales
Uno de los casos resonante de esta situación es el de Gabriel Batistuta, goleador histórico del seleccionado argentino de fútbol y un exitoso deportista tanto en nuestro país como en el exterior, destacándose durante casi toda su carrera en el fútbol italiano. Años después de haberse retirado, hoy sostiene que por sus reiteradas lesiones de tobillos no puede jugar a la pelota con sus hijos y le cuesta caminar.
¿Por qué ídolos aún en actividad como Juan Román Riquelme, conductor de Boca, sufren permanentes lesiones y no pueden tener el ritmo de hace unos años aun cuando cuentan con preparación permanente y se encuentran sumamente "cuidados"?
"Se sabe y está comprobado que el deporte competitivo no es saludable porque representa un riesgo en el momento pero, fundamentalmente, debido a que deja secuelas. Inclusive hay deportistas que se retiran antes de lo que deberían (o podrían) porque presentan situaciones invalidantes o de cierta incapacidad a edad temprana. También hay un gran número que debió recurrir a tratamientos quirúrgicos o a la colocación de prótesis", comentó en diálogo con Pro-Salud News el doctor Norberto Debbag, médico Cardiólogo Deportólogo, integrante de la Asociación Medica Argentina de Oxigeno y Ozonoterapia y del centro MedicalOzono.
"Entre las causas que más se relacionan con estas 'patologías profesionales' como son llamadas las lesiones cuando se desarrollan en deportistas 'de elite', se cuentan el sobreuso, es decir la repetición constante de determinados movimientos sin que exista tiempo suficiente de recuperación cuando, por ejemplo en una práctica, se presenta una molestia o dolor; la utilización de sobrecargas o pesos, algo que era muy frecuente en la década del 70, razón por la cual muchos hoy ex futbolistas e ídolos de esa época tienen colocadas prótesis de cadera; los impactos que repetidos sobre determinadas articulaciones pueden provocar el desarrollo de artrosis de carácter precoz; las desviaciones de la columna o los miembros inferiores, situación que provoca una mala biomecánica del ejercicio y favorece las lesiones; el sobreentrenamiento o la repetición de movimientos sobre el sitio del dolor y, finalmente, las malas técnicas de entrenamiento", añadió Debbag.
En este punto vale aclarar que cada deporte tiene sus lesiones "favoritas". Es decir que mientras es más probable que un futbolista sufra daños en sus rodillas (esguince, rotura de ligamentos) o sus tobillos (fractura, luxación, esguince), en el tenis por ejemplo "la vedette" son los problemas de muñeca, abdominales, espalda y el "codo del tenista" (epicondilitis).
"El tobillo es, tal vez, la parte del cuerpo que más sufre con el fútbol. Ejemplo de esto es Batistuta que presenta artrosis, aunque también Marcos Van Basten ex jugador de la selección Holandesa de fútbol y actual director técnico que debió ser operado varias veces hasta que finalmente abandonó. Con respecto a la rodilla, es bastante frecuente que tal vez alrededor de los 50 años los futbolistas aunque también los basquetbolistas requieran prótesis", sostuvo Debbag.
Los beneficios del diagnóstico por imágenes
Ya sea en el fútbol, el rugby, así como también en el voley donde predominan los problemas en los hombros y el hockey, con un alto porcentaje de molestias en la cintura, las muñecas y las rodillas, es importante poder contar con herramientas de diagnóstico por imágenes que permitan -ante la presencia del dolor o la molestia- saber qué es lo que está pasando para poder poner en marcha el abordaje adecuado.
Esto es relevante porque un mal diagnóstico puede perjudicar a un deportista tanto como una rehabilitación ineficiente o corta. Si el equipo médico (ya que todos los especialistas recomiendan que ante una lesión se ponga en funcionamiento un "team" integrador) no conoce qué está ocurriendo, es probable que se caiga en errores y que el jugador vuelva a la canchas falto de preparación o bien entrenado en exceso.
"Todos y cada uno de los métodos de diagnóstico por imágenes tienen utilidad en la evaluación de las lesiones deportivas. Su utilización entonces dependerá del tipo de lesión y de la indicación médica. En este sentido no es lo mismo un problema muscular que uno tendinoso o articular. En términos generales, la Resonancia Magnética (RM) y la Ecografía (Eco), junto al examen radiográfico simple (RX), representan los métodos más utilizados porque resuelven la mayor parte de estas lesiones", afirmó al ser consultado el doctor Alejandro Rolon, especialista en Diagnóstico por Imágenes, encargado del Área de Musculoesquelético del Centro de Diagnóstico Dr. Enrique Rossi (CDR) e integrante del cuerpo médico de la Selección Argentina de Fútbol y del Torneo de Tenis ATP de Buenos Aires.
Es decir que cualquiera de las tres herramientas mencionadas por el especialista es válida a la hora de diagnosticar. Eso, sin dudas, genera que a diferencia de lo que ocurría hace algunos años, hoy sea más fácil dar en la tecla. Sin embargo no sólo de cantidad de trata.
"Además de contar con más posibilidades, hemos avanzado desde el punto de vista tecnológico en todas las áreas del diagnóstico por imágenes. Obviamente contar con RM, Eco o RX facilita nuestra tarea pero desde mi punto de vista creo que 'el gran avance' es haber aprendido a manejar de mejor forma estos métodos. Todos: médicos radiólogos, traumatólogos y deportólogos entendimos que lo más conveniente para aprovechar las posibilidades que nos dan las imágenes actuales es utilizarlas criteriosamente y en el contexto de una cuadro clínico que lo justifique. Eso se logra conociendo los alcances y las limitaciones de cada dispositivo y por supuesto trabajando en equipo con el médico que nos deriva el estudio", sumó el doctor Rolon.
Cuidar al deportista
Ahora bien, si existen herramientas de diagnóstico, si los profesionales están preparados, si los tratamientos son cada vez más avanzados y en la actualidad hay más posibilidades de "cuidar a un deportista" mientas que tal vez años atrás "se lo infiltraba y se lo mandaba a la cancha nuevamente", ¿por qué son tan recurrentes las lesiones?, ¿es diferente cómo se lastima un deportista a como lo hace una persona que no realiza actividad?.
"No, no es distinta la lesión que puede tener una persona que no se dedica al deporte que una que sí. Si pensamos en un desgarro de menisco por ejemplo, la situación es la misma. La diferencia, entonces, está en cómo ese problema repercute en la vida de una y otra. Mientras que para el deportista no sólo implica la modificación de su calidad de vida sino también un 'parate' en su actividad, para el otro probablemente sea sólo una complicación más en su vida diaria", refirió a Pro-Salud News el doctor Aníbal Grangeat, director médico del Instituto Argentino de Ozonoterapia (IAOT).
"De ahí que sea tan importante cuidar a los jugadores y preocuparse por desarrollar metodologías de tratamiento innovadoras y modernas que posibiliten volver a las canchas más rápido pero completamente recuperados, asegurándoles una mejor calidad de vida aunque también la recuperación final, disminuyendo el porcentaje de reincidencia de lesiones", concluyó el doctor Grangeat.
No sólo en las ocurridas en la alta competencia, sino también en la práctica esporádica existe riesgo de lastimarse. En la actualidad, los métodos de diagnóstico por imágenes ayudan a detectar la lesión e instrumentar el tratamiento adecuado
Tanto en la alta competencia como en el amateurismo la exposición del cuerpo a un cierto nivel de actividad física permanente conlleva riesgos y sobre todo si implica realizar un deporte de contacto.
Es por eso que desde siempre y en todas las disciplinas se dieron casos en los cuales la integridad física de un deportista se vio perjudicada por lesiones, con el agravante de que en muchas ocasiones el daño no se circunscribe a unos días, semanas o meses (y se soluciona con la recuperación pertinente), sino que se vuelve permanente provocando la limitación de los movimientos y la actividad inclusive muchos años después de ocurrida la lesión.
Dos casos locales
Uno de los casos resonante de esta situación es el de Gabriel Batistuta, goleador histórico del seleccionado argentino de fútbol y un exitoso deportista tanto en nuestro país como en el exterior, destacándose durante casi toda su carrera en el fútbol italiano. Años después de haberse retirado, hoy sostiene que por sus reiteradas lesiones de tobillos no puede jugar a la pelota con sus hijos y le cuesta caminar.
¿Por qué ídolos aún en actividad como Juan Román Riquelme, conductor de Boca, sufren permanentes lesiones y no pueden tener el ritmo de hace unos años aun cuando cuentan con preparación permanente y se encuentran sumamente "cuidados"?
"Se sabe y está comprobado que el deporte competitivo no es saludable porque representa un riesgo en el momento pero, fundamentalmente, debido a que deja secuelas. Inclusive hay deportistas que se retiran antes de lo que deberían (o podrían) porque presentan situaciones invalidantes o de cierta incapacidad a edad temprana. También hay un gran número que debió recurrir a tratamientos quirúrgicos o a la colocación de prótesis", comentó en diálogo con Pro-Salud News el doctor Norberto Debbag, médico Cardiólogo Deportólogo, integrante de la Asociación Medica Argentina de Oxigeno y Ozonoterapia y del centro MedicalOzono.
"Entre las causas que más se relacionan con estas 'patologías profesionales' como son llamadas las lesiones cuando se desarrollan en deportistas 'de elite', se cuentan el sobreuso, es decir la repetición constante de determinados movimientos sin que exista tiempo suficiente de recuperación cuando, por ejemplo en una práctica, se presenta una molestia o dolor; la utilización de sobrecargas o pesos, algo que era muy frecuente en la década del 70, razón por la cual muchos hoy ex futbolistas e ídolos de esa época tienen colocadas prótesis de cadera; los impactos que repetidos sobre determinadas articulaciones pueden provocar el desarrollo de artrosis de carácter precoz; las desviaciones de la columna o los miembros inferiores, situación que provoca una mala biomecánica del ejercicio y favorece las lesiones; el sobreentrenamiento o la repetición de movimientos sobre el sitio del dolor y, finalmente, las malas técnicas de entrenamiento", añadió Debbag.
En este punto vale aclarar que cada deporte tiene sus lesiones "favoritas". Es decir que mientras es más probable que un futbolista sufra daños en sus rodillas (esguince, rotura de ligamentos) o sus tobillos (fractura, luxación, esguince), en el tenis por ejemplo "la vedette" son los problemas de muñeca, abdominales, espalda y el "codo del tenista" (epicondilitis).
"El tobillo es, tal vez, la parte del cuerpo que más sufre con el fútbol. Ejemplo de esto es Batistuta que presenta artrosis, aunque también Marcos Van Basten ex jugador de la selección Holandesa de fútbol y actual director técnico que debió ser operado varias veces hasta que finalmente abandonó. Con respecto a la rodilla, es bastante frecuente que tal vez alrededor de los 50 años los futbolistas aunque también los basquetbolistas requieran prótesis", sostuvo Debbag.
Los beneficios del diagnóstico por imágenes
Ya sea en el fútbol, el rugby, así como también en el voley donde predominan los problemas en los hombros y el hockey, con un alto porcentaje de molestias en la cintura, las muñecas y las rodillas, es importante poder contar con herramientas de diagnóstico por imágenes que permitan -ante la presencia del dolor o la molestia- saber qué es lo que está pasando para poder poner en marcha el abordaje adecuado.
Esto es relevante porque un mal diagnóstico puede perjudicar a un deportista tanto como una rehabilitación ineficiente o corta. Si el equipo médico (ya que todos los especialistas recomiendan que ante una lesión se ponga en funcionamiento un "team" integrador) no conoce qué está ocurriendo, es probable que se caiga en errores y que el jugador vuelva a la canchas falto de preparación o bien entrenado en exceso.
"Todos y cada uno de los métodos de diagnóstico por imágenes tienen utilidad en la evaluación de las lesiones deportivas. Su utilización entonces dependerá del tipo de lesión y de la indicación médica. En este sentido no es lo mismo un problema muscular que uno tendinoso o articular. En términos generales, la Resonancia Magnética (RM) y la Ecografía (Eco), junto al examen radiográfico simple (RX), representan los métodos más utilizados porque resuelven la mayor parte de estas lesiones", afirmó al ser consultado el doctor Alejandro Rolon, especialista en Diagnóstico por Imágenes, encargado del Área de Musculoesquelético del Centro de Diagnóstico Dr. Enrique Rossi (CDR) e integrante del cuerpo médico de la Selección Argentina de Fútbol y del Torneo de Tenis ATP de Buenos Aires.
Es decir que cualquiera de las tres herramientas mencionadas por el especialista es válida a la hora de diagnosticar. Eso, sin dudas, genera que a diferencia de lo que ocurría hace algunos años, hoy sea más fácil dar en la tecla. Sin embargo no sólo de cantidad de trata.
"Además de contar con más posibilidades, hemos avanzado desde el punto de vista tecnológico en todas las áreas del diagnóstico por imágenes. Obviamente contar con RM, Eco o RX facilita nuestra tarea pero desde mi punto de vista creo que 'el gran avance' es haber aprendido a manejar de mejor forma estos métodos. Todos: médicos radiólogos, traumatólogos y deportólogos entendimos que lo más conveniente para aprovechar las posibilidades que nos dan las imágenes actuales es utilizarlas criteriosamente y en el contexto de una cuadro clínico que lo justifique. Eso se logra conociendo los alcances y las limitaciones de cada dispositivo y por supuesto trabajando en equipo con el médico que nos deriva el estudio", sumó el doctor Rolon.
Cuidar al deportista
Ahora bien, si existen herramientas de diagnóstico, si los profesionales están preparados, si los tratamientos son cada vez más avanzados y en la actualidad hay más posibilidades de "cuidar a un deportista" mientas que tal vez años atrás "se lo infiltraba y se lo mandaba a la cancha nuevamente", ¿por qué son tan recurrentes las lesiones?, ¿es diferente cómo se lastima un deportista a como lo hace una persona que no realiza actividad?.
"No, no es distinta la lesión que puede tener una persona que no se dedica al deporte que una que sí. Si pensamos en un desgarro de menisco por ejemplo, la situación es la misma. La diferencia, entonces, está en cómo ese problema repercute en la vida de una y otra. Mientras que para el deportista no sólo implica la modificación de su calidad de vida sino también un 'parate' en su actividad, para el otro probablemente sea sólo una complicación más en su vida diaria", refirió a Pro-Salud News el doctor Aníbal Grangeat, director médico del Instituto Argentino de Ozonoterapia (IAOT).
"De ahí que sea tan importante cuidar a los jugadores y preocuparse por desarrollar metodologías de tratamiento innovadoras y modernas que posibiliten volver a las canchas más rápido pero completamente recuperados, asegurándoles una mejor calidad de vida aunque también la recuperación final, disminuyendo el porcentaje de reincidencia de lesiones", concluyó el doctor Grangeat.
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