Archive for June, 2010

Dr.Norberto Debbag  Argentina
Junio 2010.

Estamos ya viviendo la finalización del mundial con expectativas, ansiedad, esperando los cuartos y la final ésto hace que se incremente la emotividad, la pasión, el stress y aquellas personas que sufren alguna patología cardiaca y / ó factores de riesgo como el tabaquismo, la hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, etc. y que no estén controlados medicamente, estarán más expuesto a poder sufrir un evento cardiaco, como fuera demostrado en el Mundial 2006.

Uno de los mecanismo de acción por el que  puede ocurrir alguna eventualidad, estará dado por el stress emotivos con que se vive ésta pasión por el fútbol, ya que se libera a la sangre una hormona llamada Adrenalina, que produce cambios fisiológicos a nivel cardiovascular como aumento de la Frecuencia Cardiaca  y de la Presión Arterial, que conduce a un aumento del consumo de oxígeno por parte del corazón y si nos encontramos con una persona con enfermedad cardiaca conocida ó no éste no podrá responder en forma adecuada y aparecerán los síntomas que uno tendrá que tener presente como dolor de pecho, palpitaciones, taquicardia, mareos, etc.

En el Mundial 2006, la Universidad de Munich realizó un seguimiento que investigó el número de eventos cardiovasculares durante el mundial, en especial los partidos que jugó la selección local y que fuera publicado en la revista New England Journal of Medicine en el 2008.

Sobre un total de 4.279 registros médicos, con 24 puestos sanitarios en Munich, se demostró que cuando jugó Alemania como local ante Argentina y contra Italia se presentó el mayor número de atenciones médicas 60 en cada partido.

Siendo el riesgo de sufrir un ataque cardiaco era 3 veces mayor en hombres y el doble en mujeres.

Los eventos cardiacos fueron: Angina de Pecho, Infarto Agudo de Miocardio y Arritmias.

Se interpretó como causas, el stress emotivo, el alcohol, el tabaquismo, la ingestión de comidas copiosas, medicación insuficiente, etc.

Recomendaciones

Ante la pasión con la que algunas personas viven el fútbol, se aconseja en especial los que padecen enfermedades cardiacas previas consultar a su médico, para evaluar aumento de la dosis de la medicación u otras medidas correctivas.

Esta pasión se dará en los estadios, en la casa mirando TV, etc.

En los estadios se está preparado con la presencia de paramédicos, auxiliares con preparación para realizar atención inmediata y maniobras de Reanimación Cardiopulmonar, Cardiodesfibriladores Automáticos Externos, Salas de atención médica, etc.

DIFUNDIR ES PREVENIR

Dr. Norberto Debbag
Cardiólogo Deportólogo (UBA)
drdebbag@hotmail.com   www.medicalsport.com.ar
MOVI.154-948-5464

Cambios metabólicos, principal beneficio de hacer deporte

Written by ejercicio deporte on Friday, June 18th, 2010 in Deportes & Ejercicios.

Conocer los cambios metabólicos ocurridos durante la actividad física ayudaría al desarrollo de nuevas terapias para enfermedades como la obesidad o la diabetes

Los beneficios de practicar deporte son bien conocidos: mantener el peso corporal, prevenir enfermedades cardiovasculares o diabetes y proteger el sistema inmunitario. ¿Pero qué le ocurre al organismo cuando está en vigoroso movimiento? ¿Por qué es tan bueno hacer deporte y qué beneficios aporta a personas sin riesgo de enfermedad? Un trabajo reciente ahonda en los cambios metabólicos del cuerpo humano para dar respuestas a estos interrogantes.

* Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
* Fecha de publicación: 14 de junio de 2010

Los cambios metabólicos tienen su base en reacciones bioquímicas de los seres vivos que permiten el intercambio de materia y energía con el exterior. Practicar deporte es un ejemplo de ello, ya que provoca variaciones en el metabolismo que favorecen el sistema cardiovascular y protegen de enfermedades como la diabetes. Desde el punto de vista químico, el ejercicio propicia cambios en el organismo, como producir ciertas sustancias, reducir la cantidad de otras o motivar la activación de determinados reguladores. Investigadores del Hospital General de Massachusetts (EE.UU.) han estudiado algunas de estas variaciones con el objeto de dibujar un mapa de cambios metabólicos que expliquen, de forma explícita, los beneficios de la actividad física.

Los expertos, que han publicado sus conclusiones en la revista “Science Translational Medicine”, aseguran que un mejor conocimiento de los cambios metabólicos ayudaría a identificar los efectos saludables del ejercicio tanto en individuos con problemas cardiovasculares como sin ellos. Además, podría señalar nuevas dianas terapéuticas. En otras palabras, el control de todas las variaciones que se dan durante la práctica deportiva permitiría equilibrar los estados metabólicos inadecuados que, entre otros, contribuyen a la obesidad o la diabetes.

Variaciones en sangre

Los científicos presentan un primer conjunto de cambios que aún debe completarse, ya que se desconocen aún todas las variaciones metabólicas que induce el deporte. Los han definido tanto para deporte moderado como para intenso, además de determinar la duración de su efecto: 10 minutos de ejercicio intenso son suficientes para generar cambios metabólicos beneficiosos que pueden durar hasta una hora, concluye el estudio. Este resultado, aunque no es definitivo, apoya la idea de los beneficios de practicar deporte en períodos cortos pero frecuentes para mantener la salud. O lo que es lo mismo: apoya las recomendaciones de actividad física moderada de duración media cada día.

Los resultados también muestran que cuanto más en forma está una persona, más efecto tiene en su organismo la práctica deportiva, ya que los cambios son más beneficiosos. Los experimentos se basaron en el estudio de los componentes de la sangre durante la práctica de actividad física. Se realizó con adultos saludables, corredores de maratón y personas sin un buen estado físico. Los resultados mostraron variaciones en 20 metabolitos durante y después de la actividad. Los metabolitos son compuestos químicos cuya circulación en sangre indica la rápida activación de reacciones metabólicas (programa catabólico).

Esta veintena de metabolitos se comportan de manera diferente. Algunos sólo se activan durante la práctica deportiva, mientras que otros aumentan de manera drástica sus niveles (los relacionados con la quema de grasas) o los reducen (los vinculados con el estrés celular). Otro hallazgo importante es la detección de un factor, el “nur 77″, que activan los metabolitos “alterados” durante el ejercicio. Este factor controla la glucosa y el metabolismo de los lípidos.

El trabajo con los corredores de maratón, que cubrieron una media de 50 minutos, mostró qué pasa cuando la actividad física es intensa. Aparte de confirmar los mismos resultados que los detectados con adultos saludables y sin buen estado físico (aumento del metabolismo de las grasas), los científicos identificaron también menores niveles de aminoácidos, lo que muestra que “nur 77″ se utiliza como fuente de energía para mantener unos niveles de glucosa adecuados.

Trabajo por hacer

Este estudio confirma no sólo las bondades del ejercicio, sino que lo presenta como una acción en sí misma. Cuando se consigan detallar todos los cambios metabólicos que se suceden en el organismo, se podrá utilizar como terapia para prevenir o tratar ciertas enfermedades. Por este motivo, es fundamental mantener un buen estado físico, que no significa practicar deporte con intensidad. Basta con ejercicio moderado diario.

Para conseguirlo en edades adultas, hay que inculcar el hábito del deporte en la infancia y en la adolescencia. El último “Eurobarómetro sobre deporte y actividad física” publicado por la Unión Europea muestra que los jóvenes españoles de entre 15 y 24 años son quienes más deporte practican (28%), por encima de la media europea (19%). El problema es otro: un 42% del conjunto de la población española afirma que nunca hace deporte.

ESTIMULAR LAS DEFENSAS

A los beneficios del deporte debería sumarse la estimulación del sistema inmunitario en jóvenes y durante la edad infantil. Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California (EE.UU.) ha comprobado que el ejercicio aumenta, en el momento en el que el organismo aún desarrolla las defensas, el número de glóbulos blancos y de células NK (“Natural Killer”, células asesinas naturales).

Las células NK son un tipo de linfocito que pertenece al sistema inmunitario, circulan en la sangre y defienden al organismo del desarrollo de células cancerígenas y de infecciones causadas por microorganismos como virus, bacterias y parásitos. A pesar de que estudios anteriores ya habían constatado este beneficio en adultos, se cree que el deporte excesivo puede provocar el efecto contrario. El motivo es que se asocia la práctica de ejercicio de alto nivel (deportistas de élite) a niveles bajos de anticuerpos y mayor riesgo de contraer infecciones víricas. Sin embargo, la práctica de un ejercicio moderado fortalece el sistema inmunitario.

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Herbalife en España: Controla tu peso sin dañar tu metabolismo

Hambre repentina durante el ejercicio

Written by ejercicio deporte on Friday, June 11th, 2010 in Deportes & Ejercicios.

Este fenómeno se asocia con estados de hipoglucemia y, por tanto, con una merma del rendimiento deportivo

La sensación repentina de tener hambre durante el desarrollo de cualquier tipo de deporte o ejercicio es consecuencia de una mala alimentación antes y durante la ejecución del ejercicio físico. Se trata del paso previo a lo que popularmente se conoce como “pájara”, un bajón físico que hace que se reduzca de forma considerable el rendimiento e, incluso, que se sienta incapacidad por completo para seguir el ritmo.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 1 de abril de 2010

Energía a cada instante

El organismo acumula la energía en forma de glucógeno sobre todo (reserva de carbohidratos) en el músculo y el hígado, y también en forma de triglicéridos (grasa en el tejido adiposo). Esta energía es la que proviene de los macronutrientes (carbohidratos, proteínas, grasas) de los alimentos consumidos, y se obtiene durante los procesos de oxidación de los nutrientes que tiene lugar en la mitocondria de todas las células. En el organismo la energía se expresa en forma de una molécula, el adenosintrifosfato (ATP).

Esta molécula sirve para transferir a las células la energía, pero la cantidad de ATP disponible es limitada. El glucógeno, la reserva de glucosa en músculo e hígado, también tiene su periodo límite, y ronda la hora y media o dos horas tras haber comenzado el ejercicio. Cuanto mayor es la intensidad de un esfuerzo físico, mayor es la velocidad de utilización de la energía. Por este motivo, es esencial reponer las reservas de glucógeno con un consumo regular de alimentos ricos en hidratos de carbono, tanto en desayunos (arroz, muesli, pan, cereales, galletas…) como en avituallamientos (fruta fresca, fruta desecada, barritas energéticas, pastelitos de arroz…) o comidas principales (arroz, pasta, legumbres, pan).

Cuando las reservas son deficientes, las células recurren a la glucosa en la sangre para obtener energía. Si el nivel de glucosa sanguínea tampoco es suficiente, como consecuencia de una alimentación pobre en hidratos de carbono, tendrá lugar una hipoglucemia, es decir, una bajada del nivel de glucosa sanguínea. En ese momento el organismo provoca una reacción de alerta frente a dicha situación, que es la sensación de hambre repentina. Si no se responde y se come algo, se puede sufrir una “pájara”.

Prevenir la hipoglucemia

Si se siguen tres sencillas recomendaciones se puede evitar la bajada del nivel de glucosa en sangre y, por tanto, la súbita sensación de hambre.

Comida rica en hidratos de carbono tres horas antes de la competición. Esta comida se ajustará en tipo de alimentos a la hora del día a la que se tome. Si es durante la mañana, se puede hacer una comida típica compuesta por un plato de pasta, arroz, legumbre o patata, seguido de una ración de carne magra o pescado blanco con una guarnición de patatas, guisantes o maíz. La carne o el pescado, en vez de servirse como segundo plato, pueden añadirse a los primeros para dar lugar a un plato combinado, donde la proteína no destaque sobre los hidratos de carbono. Por ejemplo: un plato de macarrones con atún, de espaguetis a la boloñesa o de legumbres con patata, verdura y pescado. Para postre, una fruta, un yogur, un arroz con leche o un trozo de bizcocho son buenas opciones, sin olvidar la porción de pan correspondiente a la toma.

Bebidas isotónicas con regularidad. Ingerir una bebida con glucosa a intervalos de tiempo regulares, desde el final de la comida hasta el comienzo de la prueba, es una manera de garantizar los niveles óptimos de glucosa en plasma y evitar así la hipoglucemia. Esta toma es lo que se conoce como “ración de espera”.

Avituallamiento durante el ejercicio físico. Si es posible, como en el caso de los tenistas o los ciclistas, se aconseja consumir alimentos ricos en hidratos de carbono a lo largo de la prueba sin necesidad de esperar a tener hambre. Unas galletas, plátano, barritas de cereales, bebidas con glucosa… cualquiera de estas opciones son adecuadas. Si no se toman estos pequeños tentempiés, es posible que surja la sensación de hambre que, junto con la hipoglucemia y la consiguiente falta de energía, pueden hacer que los entrenamientos y la preparación física del deportista sirvan de poco y se pierda la competición.

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Un estudio encuentra que el entrenamiento de los músculos inspiratorios da dividendos en los deportes de resistencia

JUEVES, 3 de junio (HealthDay News/DrTango) — Hacer a diario ejercicios de respiración para fortalecer los músculos inspiratorios y reducir su necesidad de oxígeno ayuda a mejorar el rendimiento durante los deportes de resistencia como montar bicicleta y nadar, muestra un estudio reciente.

Investigadores de la Universidad de Indiana encontraron que el entrenamiento de los músculos inspiratorios reducía significativamente la cantidad de oxígeno requerida por los músculos de la respiración durante el ejercicio, de manera que había más oxígeno disponible para otros músculos.

El IMT conlleva el uso de un dispositivo manual que crea resistencia mientras se inhala, obligando a la persona a hacer un mayor uso de los músculos inspiratorios.

En el estudio participaron 16 ciclistas de sexo masculino, entre los 18 y 40 años de edad. Tras seis semanas de entrenamiento IMT, los músculos inspiratorios requerían alrededor de uno por ciento menos oxígeno durante el ejercicio de baja intensidad, y entre tres y cuatro por ciento menos oxígeno durante el ejercicio de alta intensidad.

Los hallazgos debían ser presentados el 3 de junio en la reunión anual del American College of Sports Medicine en Baltimore.

“El estudio ayuda a proveer más conocimientos sobre los mecanismos potenciales responsables del mejor rendimiento de todo el cuerpo ante la resistencia, que se había reportado anteriormente tras el IMT”, apuntó en un comunicado de prensa Louise Turner, investigadora del departamento de kinesiología.

Además de mejorar el rendimiento de los atletas de resistencia, el IMT se ha usado para tratar a pacientes de enfermedades de los pulmones, como asma, fibrosis quística y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

healthfinder.gov



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