Ejercicios, Deportes & Salud *

sábado, marzo 06, 2010

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miércoles, febrero 24, 2010

Dolor en el pubis, un problema del deportista aficionado

La pubalgia afecta sobre todo a quienes practican fútbol porque desarrollan de forma notable los músculos de las extremidades inferiores, y menos los abdominales

El desarrollo desequilibrado de la musculatura puede pasar factura. Una de las consecuencias posibles es la pubalgia o dolor en el pubis. Los principales afectados por este problema físico son los deportistas aficionados, sobre todo, quienes practican fútbol, ya que desarrollan de forma notable los músculos de las extremidades inferiores y no tanto los abdominales. Por fortuna, esta descompensación es prevenible. Y si el problema se cronifica, se puede corregirse en el quirófano.

* Autor: Por CLARA BASSI
* Fecha de publicación: 21 de febrero de 2010

Poco frecuente entre profesionales

El dolor en el pubis es un problema de salud habitual entre los deportistas aficionados y poco frecuente entre los profesionales. Afecta, sobre todo, a quienes practican deportes de contacto y de choque en equipo, como el fútbol, el voleibol, el balonmano o el baloncesto, y a algunos deportistas individuales de esgrima y equitación. No obstante, puesto que el fútbol es el deporte preferido en España, el mayor número de afectados se halla entre los futbolistas aficionados, expone José Aragón, jefe del Servicio de Traumatología y Ortopedia de la Fundación Hospital del Espíritu Santo (FHES), de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), y del grupo de la Mutualidad de Futbolistas de Cataluña.

"Afecta más a los aficionados porque los profesionales tienen una preparación física y un seguimiento por parte de especialistas que hace muy difícil este tipo de lesión", explica Aragón. Se ha comprobado que los afectados suelen ser futbolistas amateur, de entre 20 y 25 años, que juegan en la liga regional "pero que no son profesionales al 100%, sino jóvenes que trabajan y, además, juegan a fútbol". Entrenan un par de días y juegan un partido a la semana.

Este experto ha participado en las VI Jornadas de Fisio-Cot, organizadas en Barcelona por la FHES, la Mutualidad de Futbolistas de Cataluña y la colaboración de otras instituciones. En este evento, al que han asistido más de 250 profesionales, fisioterapeutas y traumatólogos, se ha aprovechado para hacer una puesta al día sobre la pubalgia. Esta lesión es una de las patologías más frecuentes en la consulta de los especialistas de medicina del deporte. "Respecto a las lesiones del ligamento cruzado anterior, que se operan con más frecuencia en futbolistas, representan dos de cada diez", dice Aragón. Sin embargo, es poco conocida tanto por la población en riesgo de sufrirla como por los traumatólogos que no se dedican a la medicina del deporte.

La causa: el desequilibrio muscular

También conocida como osteopatía dinámica del pubis o síndrome del aductor en la parte anterior de la pelvis, la pubalgia se desarrolla por una descompensación de la musculatura a consecuencia de la práctica deportiva que refuerza el trabajo con las extremidades inferiores, de forma que los muslos y las piernas son muy potentes y fuertes, mientras que la musculatura abdominal, en ocasiones, queda fláccida. Los músculos abdominales, que comienzan en el tórax, y los aductores, que cumplen una función estática y que forman el contenido del muslo, se insertan en el pubis. Una descompensación muscular entre la parte superior del tronco y la parte inferior genera dolor en la zona de la pelvis, informa Aragón.

Lluís Puig, fisioterapeuta del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología de FHES y organizador de las jornadas, explica que "el origen de la pubalgia es poco claro", pero reconoce que "numerosos autores" coinciden en que se debe a un desequilibrio muscular. Además, la acción antagonista entre aductores y abdominales puede afectar a las articulaciones adyacentes.

Los músculos abdominales son fásicos o dinámicos y, ante una lesión o inactividad, tienden a la hipotonía y debilidad. Mientras, los aductores son músculos tónicos o estáticos que, con patología o inacción, tienden a la hipertonía y retracción. Esto significa que "el reposo no está indicado en la pubalgia, sino que se debe realizar un descanso activo, porque si no, la flacidez de unos y la retracción de otros se acentúa y agrava el cuadro", añade el especialista.

De la prevención al tratamiento

Para prevenir este problema, los preparadores físicos, sea de fútbol o de cualquier deporte en equipo en el que se ejecuten saltos con recepción -voleibol, balonmano o baloncesto-, han de procurar planes de desarrollo armonioso de la musculatura. Primero deberían fijarse en el biotipo del deportista, ya que las personas de poca estatura, con una musculatura vigorosa y unas extremidades inferiores muy potentes podrían tener más riesgo de sufrirla.

Tras estudiar la estructura de cada jugador, se debería aplicar un programa de ejercicios con pautas de estiramientos adecuadas a cada uno, a fin de evitar que la musculatura se descompense durante la práctica deportiva, explica Aragón. Este traumatólogo recalca que se deberían hacer esfuerzos para que las pistas donde se practiquen los deportes que entrañan más riesgo sean idóneas, puesto que las superficies duras, embarradas y con irregularidades favorecen la lesión.

Con fisioterapia también se puede prevenir la pubalgia. Según precisa Puig, en este caso, los objetivos del tratamiento son los mismos tanto para prevención, como para tratamiento conservador o posquirúrgico (después del período de cicatrización), "siempre según el momento y el estado del deportista". Esta terapia consiste en realizar un trabajo dinámico y cardiovascular, tonificar la musculatura abdominal y trabajar la flexibilización y estiramiento de la musculatura aductora, entre otros.

CIRUGÍA DE LA PUBALGIA

La pubalgia es muy difícil de revertir; de ahí la importancia de la prevención. En los casos en que se hace crónica, sólo queda pasar por el quirófano. La cirugía consiste en practicar una sutura del tendón (tenorrafia) de la pared anterior de la musculatura abdominal y seccionar el tendón (tenotomía) de los aductores; es decir, hacer un refuerzo de la pared abdominal y conseguir que el tendón aductor mediano del pubis descienda dos centímetros y se pegue al resto de los planos musculares en el muslo, para que rebaje la tensión en la zona púbica, detalla José Aragón.

Esta operación se practica con anestesia epidural, de modo que sólo se duerme el cuerpo a partir de la cintura, la mitad inferior. El paciente puede recuperar su ritmo habitual dos semanas más tarde y volver a practicar deporte transcurridos dos o tres meses. En una operación de este tipo colaboran un traumatólogo, un anestesista, personal de enfermería y, en ocasiones, un fisioterapeuta, quien entra en quirófano para conocer la lesión del paciente, la sección realizada por el cirujano y el modo en que se han suturado los músculos. Es él quien debe implicarse tanto en el preoperatorio como en el posoperatorio de los pacientes con pubalgia. Sólo si conoce todos los detalles de los casos, podrá aplicar un tratamiento específico para cada uno, defiende Aragón.

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lunes, febrero 08, 2010

El 'dopaje génico' podría ser la próxima ola de manipulaciones en el deporte

Investigadores advierten que la manipulación genética podría pronto convertirse en una manera difícil de detectar para los atletas hacer trampa

Por Jennifer Thomas
Reportero de Healthday

JUEVES, 4 de febrero (HealthDay News/DrTango) -- Justo a tiempo para las Olimpíadas de Invierno, los científicos advierten sobre una nueva especie de agentes para mejorar el rendimiento que usan tecnología de punta y que podrían ser particularmente difíciles de detectar.

Algunos investigadores ya están lidiando con planteamientos de atletas y entrenadores que desean saber si pueden modificar los genes para mejorar la resistencia o la masa muscular, para acelerar la curación de lesiones o para alterar la percepción del dolor, según un artículo que aparece en la edición del 5 de febrero de la revista Science.

"Si el investigador dice que no está listo para su uso en humanos y que debe primero pasar por ensayos clínicos, la respuesta del entrenador es que tal vez pueda usar a su atleta como sujeto humano", comentó el coautor del artículo Mark Frankel, director del programa de libertad científica, responsabilidad y ley de la American Association for the Advancement of Science, una organización sin fines de lucro en Washington, D.C.

El "dopaje génico" no sólo es hacer trampa, sino que podría ser peligroso, advirtió Frankel. La alteración genética se considera altamente arriesgada y experimental, y nadie sabe qué consecuencias puede tener si el efecto deseado se sale de control.

"Estamos preocupados", aseguró Frankel. "Pensamos que los tipos de avances que suceden en el frente médico para tratar varias enfermedades o incluso lesiones serán adoptados y probados por los atletas y sus entrenadores que buscan la próxima ventaja competitiva".

La Agencia Mundial Antidopaje conoce muy bien el potencial de atletas genéticamente modificados, señaló el Dr. Theodore Friedmann, director del programa de terapia génica de la Universidad de California en San Diego y presidente del panel de dopaje génico de esa agencia en Montreal.

La terapia génica está entre las nuevas estrategias más promisorias para el tratamiento de la enfermedad, comentó Friedmann. Terapeutas génicos en cientos de laboratorios de todo el mundo investigan, sobre todo en modelos animales, cómo los genes o su expresión podrían ser alterados para tratar las enfermedades. Entre las técnicas se encuentra la introducción de nuevos genes en las células usando un virus como vector o incluso el uso de fármacos para cambiar la manera en que funcionan los genes.

Los atletas podrían usar la terapia génica para aumentar el rendimiento a través de una mayor producción de glóbulos rojos, aumentar la masa muscular, manipular la producción o uso de energía metabólica, o alterar el metabolismo de la grasa o la percepción del dolor, apuntó Friedmann.

"Sospechamos que los que potencialmente utilizarían el dopaje génico se están manteniendo al tanto de la tecnología genética, aprendiendo mucho de cómo se hace de forma legítima y preparándose para usar técnicas similares en los deportes", apuntó Friedmann, quien fue coautor del artículo con Frankel y Olivier Rabin de la Agencia Mundial Antidopaje.

Las Olimpíadas de Invierno 2010 comienzan el 12 de febrero. ¿Deben los fanáticos preguntarse si ese patinador o esquiador que gana usa manipulación génica para hacer trampa?

Probablemente aún sea difícil para los atletas obtener las sustancias o la tecnología necesaria para las modificaciones genéticas hoy en día, dijo Frankel. Pero en Internet, las compañías ya están afirmando cosas tal vez dudosas sobre productos que prometen "alterar los genes de los músculos ... mediante la activación de su maquinaria genética" o hacer que "todo culturista ... esté bien dotado genéticamente".

Y las formas tradicionales de medicamentos para mejorar el rendimiento siguen abundando. Entre las sustancias prohibidas en las Olimpíadas se encuentran estimulantes, esteroides anabólicos, la hormona del crecimiento humano y la eritropoyetina, una hormona sintética que actúa sobre las células madre en la médula ósea para aumentar la producción de glóbulos rojos y la resistencia.

El desfile de atletas élite a quienes se descubre usando sustancias prohibidas continúa. La eritropoyetina se ha implicado en escándalos de dopaje entre ciclistas del Tour de Francia y corredores de larga distancia. El uso de esteroides ha causado la caída de varios jugadores de béisbol de grandes ligas. El tenista profesional Andre Agassi admitió usar metanfetaminas.

Aunque dichas sustancias pueden detectarse a través de pruebas de sangre u orina, "aún no contamos con ninguna prueba para las manipulaciones genéticas", apuntó Frankel. "Debemos buscar los cambios fisiológicos que podrían ocurrir sólo si dichas intervenciones artificiales se llevan a cabo".

Frankel urgió a atletas y entrenadores a no tomar el riesgo en primer lugar. En un ejemplo de la vida real, los investigadores usaron terapia génica en un pequeño número de bebés que padecían inmunodeficiencia combinada grave (IDCG), conocida como la enfermedad del "niño burbuja". Aunque algunos de los niños mejoraron mucho, varios desarrollaron leucemia.

"Básicamente, sabemos lo que los esteroides hacen en el organismo. Pero en este momento, no estamos seguros de qué puede desencadenarse si se comienza a hacer cambios en la conformación genética", comentó Frankel. "Tal vez resulte inerte y no haga ni lo que se deseaba. O tal vez tenga consecuencias imprevistas para la salud".

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domingo, febrero 07, 2010

Nueve claves para realizar actividad física

Todo lo que hay que saber para estar en forma sin dañar la salud

Clare Wilson
New Scientist

LONDRES.? ¿Una actividad debe dejarnos sin aliento para ser considerada ejercicio físico? ¿Realmente debemos realizarla media hora por día? ¿Son los aparatos una buena manera de mantener el corazón sano? Estos son sólo algunos de los dilemas que muchos de nosotros enfrentamos cuando decidimos la mejor manera de ejercitarnos. La buena noticia es que los científicos están ampliamente de acuerdo en cuáles son las mejores estrategias para estar en forma, sólo que no han sido demasiado eficaces en contarnos todo lo que descubrieron.

"No hicimos un buen trabajo al producir una gran cantidad de investigaciones e interpretar el significado que los resultados tienen para la gente que trata de mantenerse en forma", admitió Simon Marshall, especialista en psicología del deporte de la Universidad de California (Estados Unidos).

Ya sea por falta de información o porque algunos somos simplemente perezosos, la mayoría de nosotros no hacemos suficiente actividad física. Un estudio que acaba de realizarse en el Reino Unido reveló que apenas que apenas un tercio de los adultos cumplen con las metas recomendadas de actividad física.

Aunque todos sabemos que ejercitarse es bueno, sólo recientemente se estableció cuán importante es para la salud. A comienzos del siglo XX, los ataques al corazón comenzaron a aumentar sin pausa, especialmente en Occidente, y se los consideró una nueva y siniestra epidemia.

Hoy, se piensa que hay varias explicaciones para eso: desde la disminución de las enfermedades infecciosas, lo que permitiría que los infartos lleven la delantera, hasta los cambios en la sociedad que hacen que el estilo de vida sea menos saludable.

Una visión clave de la importancia del estilo de vida proviene de un estudio en 1953 sobre los choferes del transporte público de la ciudad de Londres. En ese entonces, además de conductores, los "colectivos" tenían boleteros. La mayoría de los vehículos tenían dos pisos, por lo que ellos pasaban gran parte del día subiendo y bajando las escaleras.

El estudio demostró que los vendedores de boletos sufrían la mitad de los infartos que sus colegas, los choferes. "Ese fue el primer indicio de que esta atemorizante epidemia podía estar ligada a la manera en que vivimos", afirmó Jerry Morris, epidemiólogo del Consejo de Investigaciones Médicas del Reino Unido y que lideraba el estudio publicado en The Lancet .

A partir de entonces, cientos de estudios confirmaron los beneficios del ejercicio para los sistemas orgánicos, incluido el cardiovascular. Las enfermedades que se pueden prevenir con la actividad física incluyen el accidente cerebrovascular, el cáncer, la diabetes, los trastornos hepáticos y renales, la osteoporosis y hasta algunos mentales, como la demencia y la depresión.

Entonces, ¿cómo debería hacer ejercicio? Bueno, a continuación están las nueve claves con las últimas evidencias disponibles, que, de paso, destierran algunos mitos. Léalas y decida por sí mismo.

1. ¿Qué actividad se puede considerar ejercicio?

La recomendación es realizar 150 minutos semanales de ejercicio de intensidad moderada. Aquí, la trampa está en qué significa "moderada".

Medir la intensidad de una actividad contando los latidos del corazón es anticuado. Hoy, la medida preferida es la tasa metabólica, que se mide en unidades llamadas equivalentes metabólicos o MET. Es la cantidad de calor que emite el cuerpo por metro cuadrado de piel durante una actividad y se obtiene al dividir la energía que necesita cada kilo/hora de ejercicio por la energía que necesita el cuerpo en reposo. El ejercicio es moderado cuando está entre 3 y 6 MET (ver infografía).

Para medir la tasa metabólica hay que calcular el consumo de oxígeno en un laboratorio, pero también se puede averiguar el MET promedio para la actividad elegida en el llamado The Compendium of Physical Activities , que se puede consultar en Internet.

Allí, hasta el golf alcanza 4,5 MET si se recorre a pie todo el campo o un MET menos si se usa el carrito. Tocar la flauta demanda 2 y la batería, 4 MET. Caminar consume entre 2 y 12 MET, según la intensidad. "Es moderada cuando los latidos aumentan, pero la persona puede hablar normalmente", explicó Fiona Bull, codirectora del Centro Nacional de Actividad Física y Salud de la Universidad de Loughborough, en Inglaterra.

Para la mayoría, 3 MET equivale a cien pasos por minuto, por lo que sólo se necesitaría un podómetro y un reloj para medirlos. Marshall sugiere elegir una camino que se haga a pie habitualmente (al trabajo o a hacer las compras) y mida con el podómetro la cantidad de pasos.

2. ¿Cuánto ejercicio y con qué frecuencia hay que realizarlo?

Media hora de ejercicio moderado por lo menos cinco veces por semana era lo que se requería para estar en forma. Si uno apunta a 150 minutos semanales, puede dividirlos como mejor lo desee. "No hay evidencias firmes de que hacer 150 minutos en cinco días sea mejor que hacerlos en tres o cuatro", dijo el investigador Simon Marshall, de la Universidad Estatal de San Diego (EE.UU.).

Otra pregunta es acerca del período más breve en que vale la pena hacer ejercicio. Las últimas evidencias sugieren que tres series de 10 minutos por separado son tan buenas como 30 minutos seguidos.

3. ¿Cómo podemos saber si estamos en forma?

Estar en "forma" se refiere habitualmente al buen estado aeróbico o cardiorrespiratorio, lo que se reduce a la efectividad del cuerpo para enviar oxigeno a las células musculares.

Si uno es más activo, el cuerpo sufre cambios que producen un buen estado aeróbico. Las fibras musculares crecen y tienen más vasos sanguíneos. En las células musculares crece la mitocondria, que libera energía de la glucosa.

El corazón también cambia. Estudios por imágenes muestran que el corazón de un atleta es muy distinto al de una persona sedentaria.

La mejor forma de conocer el estado aeróbico es medir el consumo máximo de oxígeno (VO2 max) que se puede lograr en una sesión de ejercicios que aumente gradualmente su intensidad. Cuanto mayor es el VO2, mejor será su condición aeróbica. Pero también se puede medir con alguna de las "calculadoras" disponibles en Internet; antes, hay que registrar el tiempo que lleva caminar 15 cuadras, la frecuencia de los latidos, la edad, el sexo y el peso.

4. ¿Es realmente necesario hacer aparatos?

Si se mira alrededor en cualquier gimnasio, quizá la conclusión sea que si no se ejercita con aparatos no se está haciendo un ejercicio completo. Pero, ¿es verdad eso?

Varios estudios sugieren que existiría una relación entre la fuerza muscular y la mayor expectativa de vida, pero en los últimos años esos resultados fueron cambiando al tenerse en cuenta los efectos de un buen estado aeróbico. Ahora, los expertos aseguran que tanto la fuerza como el estado aeróbico contribuyen independientemente con nuestra salud.

Y la actualización en 2007 de las recomendaciones del Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte agregaron dos sesiones de entrenamiento muscular por semana con 10 repeticiones de diez ejercicios para todos los grandes grupos musculares.

5. Hacer jogging, ¿nos puede matar?

El riesgo de sufrir un infarto aumenta durante los ejercicios intensos, ya sea trotar o palear nieve. Pero la gravedad de ese riesgo depende mucho de cuán acostumbrado se está en esa actividad. Para alguien fuera de entrenamiento, el riesgo puede ser 100 veces mayor que en reposo. Para en alguien que corre cinco veces por semana, apenas se duplica. Lo mejor es hacerse un examen médico a partir de los 35 si no está acostumbrado a realizar actividad física.

Aun así, las evidencias demuestran que si bien el riesgo de infarto aumenta, su efecto protector se mantiene de día y noche. "Se está mucho mejor ejercitándose que preocupándose sobre los riesgos al corazón por hacerlo", afirman los expertos.

6. ¿Es más fácil estar en forma para unos que para otros?

Un buen nivel de estado físico no depende sólo de la actividad física elegida, sino también de cómo el organismo responde a ella. Y eso está mayormente determinado por los genes.

Un estudio en los 90 en los Estados Unidos y en Canadá sobre 481 personas sedentarias, pertenecientes a 98 familias, demostró que muchos mejoraron notablemente con un programa de 20 semanas de ejercicios aeróbicos, pero uno de cada diez no tuvo mejoría alguna en su capacidad aeróbica. Se descubrió que eso se debía a los genes. Aun así, también les había disminuido la presión, el colesterol y el diámetro abdominal.

7. ¿Se puede estar gordo y tener un buen estado físico?

Esta es, hoy, una de las preguntas que más debate la ciencia. El doctor Steven Blair, de la Universidad de Carolina de Sur (EE.UU.), es uno de los que no aceptan lo que a primera vista parecería de sentido común, es decir que estar gordo significa no tener un buen estado físico.

Nadie niega que existe una relación negativa entre el sobrepeso y la aptitud aeróbica. Pero un estudio en 2007 demostró que sólo un tercio de las personas con sobrepeso y la mitad de las personas con obesidad moderada no estaban realmente en forma. El equipo de Blair concluyó que la medición del buen estado físico, es decir la capacidad de enviar oxígeno a los músculos, no tiene nada que ver con la cantidad de tejido graso en el organismo.

Durante los 12 años que duró el estudio, el riesgo de muerte de los participantes estuvo más ligado con esa capacidad aeróbica que con el sobrepeso. Esto es importante porque aunque a muchos les cuesta peder peso, podrían estar más sanos si hacen más ejercicio.

8. ¿Se necesita beber mucho líquido durante la actividad física?

Todos conocemos la importancia de mantenerse hidratado. De hecho, ya sea una botella de agua o alguna bebida deportiva, los atletas y las chicas en los gimnasios rara vez no tienen alguna fuente de líquido a mano.

El consejo habitual es beber más mucho más allá de lo que la sed manda para combatir la deshidratación y tener un buen rendimiento. Pero, en general, eso no es así y, además, sólo rara vez beber más puede ser fatal.

La hiponatremia asociada con el ejercicio es una condición peligrosa que afecta a las personas que beben tanto que el nivel de sodio en sangre baja demasiado. Eso hace que el exceso de líquido llegue hasta los tejidos cerebrales y cause inflamación. Los síntomas son náuseas, vómitos y confusión. Los maratonistas, que tienden a beber más durante las horas que les lleva completar la carrera, son un grupo de riesgo (más las mujeres que los hombres).

Por eso, los expertos aseguran que lo que hay que hacer es satisfacer la sed. "La forma más fácil de bajar el rendimiento es beber de más y no de menos", afirmó el doctor Tim Noakes, director de la Unidad de Medicina del Deporte y Ciencias del Ejercicio de la Universidad de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica.

9. ¿Qué pasa cuando aparecen las lesiones?

Los dolores musculares y los esguinces de tobillo son dos de los riesgos de practicar deportes o de hacer ejercicio. A veces es difícil saber si hay que hacer reposo, ir al médico o soportar el dolor.

Si quiere empezar una actividad no se desanime por algunos dolores los primeros días porque son normales. Pero, "si se convierten en algo muy molesto, hay que tomar un descanso o preguntar si la técnica utilizada es la correcta", aconsejó el traumatólogo John Tanner, de la Clínica Bupa, en Londres.

Al retomar el ejercicio, un dolor fugar no debe ser motivo para detenerse. El dolor puede volver al terminar el ejercicio o a la mañana siguiente, "pero no es malo si se va a los 5 o 10 minutos", dijo el traumatólogo Martyn Speight, de la Clínica Wharfedale, en Leeds, Reino Unido.

En cuanto al esguince de tobillo, se puede reducir el riesgo de sufrirlo con algunos ejercicios caseros sobre una tabla de equilibrio.

Traducción: María Elena Rey

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viernes, enero 29, 2010

Suplemento de coenzima Q10 contra la fatiga física

Los estudios avalan que aumentaría la tolerancia al esfuerzo e impediría la merma del rendimiento deportivo por fatiga

Diversos centros de investigación de medicina del deporte han estudiado el papel de la coenzima Q10 como ayuda ergogénica para incrementar el rendimiento físico entre deportistas. Quienes practican ejercicio físico intenso y de alto rendimiento, que exige un gran trabajo cardíaco y muscular, recurren a estos suplementos por su reconocido efecto positivo en el alivio y la prevención de la fatiga física. Es una coenzima elemental de todas las células del cuerpo, que les permite maximizar la obtención de energía a partir de la oxidación de los nutrientes de los alimentos.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 25 de enero de 2010

Las coenzimas son moléculas indispensables para realizar reacciones enzimáticas en el cuerpo (respiración, digestión, obtención de energía o depuración). La distribución de la Q10 en el organismo es tal, que se denomina también ubiquinona (del latín "ubique", que significa "en todas partes donde hay vida"). Pero su concentración no es uniforme. El corazón, el hígado y los músculos son los órganos que más energía necesitan para trabajar y que más coenzima Q10 contienen. El organismo la obtiene de alimentos como el pescado, aceites de pescado, nueces y carnes, junto con la transformación de otras coenzimas.

Función energética y antioxidante

La coenzima Q10 forma parte de las membranas de las mitocondrias, los orgánulos celulares encargados de la producción de la mayor parte de la energía que requiere el organismo. En la mitocondría se produce ATP (la "pila" biológica de las células), una molécula encargada de ceder la energía necesaria a todos los procesos celulares que la requieren, como la contracción y la relajación muscular. A la coenzima Q10 se le adjudica una potente acción antioxidante. Cede electrones para neutralizar los radicales libres y actuar contra las sustancias oxidantes que se generan en el organismo por la respiración (más acentuado en caso de deporte extremo, estrés o enfermedades) o que llegan al organismo desde el exterior (contaminación ambiental, tabaco, radiación solar o pesticidas).

La práctica de ejercicio en calidad de aficionado, y más como deportista de alto nivel, genera una sobrecarga de radicales libres a consecuencia de una respiración más rápida. Este mayor efecto oxidante puede traducirse en daño celular y alteraciones funcionales diversas, como la sobrecarga muscular y, por consiguiente, la merma del rendimiento deportivo.

Aunque los niveles de ubiquinona aumentan en los tejidos con el ejercicio físico intenso como mecanismo de adaptación, una forma segura y eficaz de amortiguar y frenar el efecto perjudicial de los radicales libres es aumentar la presencia en el organismo de antioxidantes. La toma de coenzima Q10 se suma a otros suplementos y alimentos antioxidantes y es positivo para los deportistas.

Componente antifatiga

La fatiga es la manifestación universal del agotamiento de la energía mitocondrial y, por ende, del envejecimiento de los organismos. La debilidad de la funcionalidad de los órganos es inherente a la edad; el corazón, los riñones, el cerebro y demás órganos de las personas mayores es menos funcional y menos eficiente en sus acciones. También se siente más la fatiga cuando se exige un trabajo extraordinario y continuo a los órganos que más energía consumen, como el corazón y el músculo. Así sucede en la práctica deportiva.

El mecanismo principal por el cual la coenzima Q10 protege contra el agotamiento celular consiste en que su ingesta extra mantiene la energía mitocondrial, según un reciente estudio realizado por el Departamento de Fisiología de la Osaka City University Graduate School of Medicine, en Japón. En este estudio a doble ciego, controlado con placebo, se pidió a algunos voluntarios deportistas elegidos al azar que tomaran coenzima Q10 oral (100 ó 300 mg/día), y a otros placebo, durante ocho días. Para valorar la resistencia a la fatiga o el retraso de su aparición, todos ellos realizaron ejercicios de carga de trabajo en una bicicleta en dos ocasiones durante dos horas, seguido de un descanso posterior de cuatro horas.

Los investigadores comprobaron que la administración oral de la coenzima Q10 (300 mg) mejora el rendimiento físico y la sensación subjetiva de fatiga durante los ensayos. De los resultados se deduce que este suplemento podría aumentar la tolerancia al esfuerzo e impedir la merma del rendimiento deportivo como resultado de la fatiga física tras días de continuo esfuerzo, como el que viven los ciclistas en las carreras o los atletas en plena temporada de competición.

TIPOS DE SUPLEMENTOS

La coenzima Q10 adquiere dos formas, ubiquinona y ubiquinol. Ambas tienen funciones específicas. Mientras el ubiquinol (la forma reducida de la ubiquinona) es un donante de electrones, la ubiquinona es un aceptor de electrones. Los electrones que dona el ubiquinol sirven para neutralizar la acción dañina de los radicales libres y otros residuos oxidantes (peróxidos). Este potente y efectivo resultado antioxidante no lo tiene la ubiquinona; se ha comprobado que se necesita una elevada concentración de esta última para observar una acción antioxidante significativa semejante a la que produce el ubiquinol. Además, se ha comprobado que el ubiquinol es capaz de regenerar el alfa-tocoferol (la forma antioxidante de la vitamina E), aspecto que duplica su acción antioxidante.

En la sangre humana sana, más del 90% de la coenzima Q10 está en forma de ubiquinol. Los suplementos de ubiquinona incrementan las concentraciones de ubiquinol (según algunos estudios, entre el 80-85%), si bien este aumento sería mayor (96-98,5%) si la ingesta directa fuera de la forma más antioxidante. Pero el ubiquinol, aunque es más biodisponible, es menos estable. En la actualidad, los suplementos comerciales de coenzima Q10 no especifican en la etiqueta qué compuesto concreto contienen, aunque es probable que sea ubiquinona ya que se mantiene estable más tiempo en la cápsula.

COENZIMA Q10 Y CORAZÓN

Estudios recientes ponen de manifiesto que, en personas con afecciones del corazón, el consumo de cantidades adecuadas de la coenzima Q10 contribuye a una mejora en la captación de oxígeno, la función cardíaca y la resistencia al esfuerzo. Los análisis clínicos realizados con pacientes cardiacos han mostrado que estas personas tenían niveles más bajos de coenzima Q10.

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miércoles, enero 27, 2010

Más pruebas de que el ejercicio lleva a un envejecimiento más sano

Una serie de estudios encuentra que es bueno para la mente y el cuerpo

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

LUNES, 25 de enero (HealthDay News/DrTango) -- Por si el mundo necesitaba más pruebas al respecto, llegan cuatro estudios recientes que verifican que el ejercicio sí es bueno para uno, incluso crítico si se desea sobrevivir y llegar a una edad avanzada vigorosa, resistente y en buena forma.

Los cuatro estudios aparecen en la edición del 25 de enero de la revista Archives of Internal Medicine.

"Me gustaría verlo organizado, toda la información que tenemos [ya] sugiere que ser activo es la manera más sana y ser inactivo es la manera anormal, malsana", señaló James O. Hill, profesor de pediatría y director del Centro de nutrición humana de la Universidad de Colorado en Denver. "El ejercicio es mejor que cualquier fármaco u otra cosa que tengamos para el envejecimiento. No hay desventajas. Si fuera un medicamento, sería el más seguro y eficaz del universo".

El primer estudio, que se basa en datos del Estudio de salud de las enfermeras en EE. UU., encontró que las mujeres que eran más físicamente activas en la mediana edad tenían más probabilidades de ser "supervivientes exitosas" para cuando cumplían 70.

Incluso caminar y otros ejercicios de intensidad moderada reducían el riesgo de enfermedades crónicas, problemas cardiacos y discapacidad cognitiva, encontró el estudio. Eso es una buena noticia para las mujeres que no se sienten cómodas con actividades como jugar tenis o correr.

"En cuanto a la magnitud, caminar y otras actividades moderadas casi equivalían al beneficio obtenido de actividad física más vigorosa", aseguró el Dr. Qi Sun, autor principal del estudio y becario de investigación de la Facultad de salud pública de la Harvard en Boston, quien añadió que el hallazgo fue algo sorprendente.

El segundo estudio, que también se enfocó en mujeres, encontró que las que participaban en un programa de ejercicio de mayor intensidad cuatro días por semana tenían huesos más fuertes y menos probabilidades de caerse que las mujeres de un programa de "bienestar" que incluía relajación, además de flexibilidad, resistencia y equilibrio.

El programa de ejercicio mejorado, sin embargo, no redujo el riesgo de enfermedad cardiaca, apuntaron investigadores alemanes.

Otro estudio alemán encontró más evidencia de que el ejercicio, ya fuera moderado o de alta intensidad, reducía el riesgo de deterioro cognitivo en hombres y mujeres a partir de los 55 durante un seguimiento de dos años.

Y finalmente, investigadores de Columbia Británica (Canadá) informaron que las mujeres que practicaban entrenamiento en resistencia una o dos veces por semana tenían mejores habilidades cognitivas, pero sólo en las áreas de atención y resolución de conflictos, frente a las mujeres que se enfocaban en actividades de equilibrio y tonificación.

El entrenamiento en resistencia, que incluía fortalecimiento de piernas con una máquina de resistencia, tenía el beneficio añadido de fortalecer los cuádriceps.

De manera sorprendente, las mujeres que hacían entrenamiento de resistencia también experimentaron reducciones en el volumen cerebral, un fenómeno que normalmente se relaciona con una peor función cognitiva. Los autores del estudio señalaron que esta paradoja amerita más investigación.

Un comentario acompañante en la revista señaló que casi todas las molestias físicas a una edad avanzada resultan al menos en parte de la falta de actividad física.

Mientras tanto, se ha mostrado que el ejercicio memora la artritis, la osteoporosis, la enfermedad cardiaca, la enfermedad pulmonar, el cáncer y muchas afecciones más.

Sun enfatizó que "la moraleja es que, independientemente de todo, si se puede se debe hacer algo de actividad física".

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sábado, enero 02, 2010

Sufrir una lesión al esquiar puede estropear los planes de diversión

Las pendientes no son lugares para tomar la seguridad a la ligera, advierte un médico

MIÉRCOLES, 30 de diciembre (HealthDay News/DrTango) -- Esquiar puede ser emocionante, pero deslizarse a toda velocidad por una montaña nevada también conlleva riesgos, señalan los expertos.

Muchos esquiadores han aprendido de mala manera lo fácil que es que una fractura, desgarro o esguince arruinen un viaje, y las probabilidades de sufrir una lesión no se basan solamente en el destino o la suerte, enfatizó el Dr. Scott Hacker, médico de la U.S. Ski Association y del Equipo de esquí olímpico y cirujano ortopeda del Hospital Alvarado de San Diego.

Los esquiadores deben tomar medidas de precaución para asegurarse de que su día termine tomando una taza de chocolate caliente en el hotel y no en una sala de emergencias a la espera de un ortopeda.

  • Antes de esquiar, póngase en forma: Si no ha esquiado mucho recientemente ni ha hecho ejercicio, entrene para fortalecer la zona media y mejorar la flexibilidad de la parte inferior de su cuerpo. Entre los ejercicios sugeridos se encuentran estiramiento de cadera para prevenir desgarros musculares y sentadilla de pared para fortalecer los cuádriceps. Los pilates y el yoga ayudan a fortalecer la musculatura abdominal, dijo Hacker. Algunos gimnasios ofrecen programas de preparación para el esquí.
  • Examine su equipo: Procure que un profesional inspeccione su equipo de esquí y asegúrese de que se ajusta a la perfección y que es adecuado para su nivel de habilidad. No se olvide del casco, que puede protegerle contra lesiones de cabeza devastadoras.
  • Esquíe según su nivel de capacidad: Dicho de un modo sencillo, aléjese de las pistas diamante negro si es novato, aunque todos sus amigos vayan a pistas más desafiantes. Esquiar por pendientes que correspondan a su nivel de capacidad es más seguro, destacó Hacker.
  • Esquíe según las condiciones: La calidad de la nieve y del tiempo pueden hacer que esquiar sea más o menos desafiante. Las fracturas, por ejemplo, son más comunes en los días de nieve dura, mientras que las lesiones de ligamentos y desgarros musculares tienen lugar cuando la nieve tiene una consistencia suave y polvorosa. "La dificultad de una carrera puede cambiar de forma drástica en un par de horas debido a la pendiente, la visibilidad y a la nieve", destacó Hacker. "Sólo porque una pista esté catalogada para un cierto nivel, no significa que sea la correcta para usted". Utilice su propio criterio además de las directrices de la estación de esquí.
  • Vigile su postura: Los hombros deben estar mirando hacia abajo, además los giros de cintura para abajo pueden ayudarle a minimizar el riesgo de lesión. Los novatos pueden aprender la postura adecuada tomando clases de esquí, aunque esquiadores más avanzados pueden recibir consejos valiosos de sus instructores de esquí.
  • Preste atención a los árboles: Vigile los alrededores y manténgase alerta ante las amenazas, tales como otros esquiadores, equipos de nieve, placas de hielo, rocas y grietas.
  • Tome tiempo para adaptarse a la altitud: Los síntomas del mal de altura incluyen molestias para dormir, dolor de cabeza, mareos, fatiga y falta de aliento durante el ejercicio. La deshidratación también ocurre rápidamente a altas alturas, así que tome mucha agua. Si no se siente bien, tómelo con calma durante su primer día o un poco más de tiempo en las pendientes para que su cuerpo tenga tiempo de adaptarse. Evite tomar alcohol mientras esquía.
  • Utilice protector solar. La nieve es un reflectante poderoso de rayos UV, así que proteja la piel y los ojos con gafas de sol o de seguridad, aunque esté nublado.
  • Nunca esquíe solo y deje de hacerlo cuando esté cansado: Muchas lesiones ocurren al final del día, cuando los esquiadores están fatigados, la alerta mental y la postura empiezan a fallar y el sol se empieza a poner. Si no está seguro sobre ese último deslizamiento, siga sus instintos y termine por hoy, recomendó Hacker.

http://healthfinder.gov/

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